jueves, 9 de febrero de 2012
Despotricando II
Ridícula ambición es mi tema de hoy. Todos hemos tenido es@ compañer@ de colegio, universidad o trabajo que es extremadamente chupa pene*. Se la chupa al profesor de turno, se la chupa al jefe, se la chupa a sus compañeros, etc. Mi problema no es que existan tales personajes, sino que mi duda existencial radica en el por qué. ¿Qué tipo de sociedad es la que provoca el surgimiento de seres de esa grotesca naturaleza? Porque seamos honestos: Si tú trabajas once horas al día (a las ocho reglamentarias sumo las dos o tres horas diarias en locomoción, obviamente) por un sueldo que apenas te alcanza para comprar el pan y la leche de los broca cochis* en un trabajo alienante y asfixiante que no te deja tiempo para nada más que ver por dos horas diarias a tu familia -y aquí es donde mis cables neuronales no encuentran la solución al problema- ¿por qué chupársela al hijo de puta responsable de tu miseria? Ok, yo entiendo que la necesidad tiene cara de hereje y blá. Pero una persona normal realizaría su trabajo y listo. Pero no, los chupa pene sienten la imperiosa necesidad de servir como todos los demás esclavos al amo, y además hacerles favores sexuales, metafóricamente hablando. Si no es por dinero, si no es por un ascenso en el trabajo, porque esas cosas sólo pasan en las películas, es por algo más: mi teoría es que tienen una natural predilección por los juegos sexuales masoquistas y como sus lind@s espos@s no l@s golpean entre las sábanas, deciden entregarse doblemente al sádico que los explota día a día, hora tras hora en los trabajos y además entregarles su dignidad. Bueno, desde mi trono virtual de desagradable superioridad intelectual le digo a usted, señor o señora chupa pene, que está haciendo el ridículo. No está impresionando a nadie y no está ganando simpatías. Además quiero agregar que si usted es uno de ellos y llegó a este blog por error mientras buscada fotos de su amado amo sexual, mejor váyase, porque yo no tengo poder y soy pobre como una rata. Y además me dan asco los esclavos que se venden a otros esclavos.
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GLOSARIO
Quiero pedir perdón a mis lectores extranjeros por el lenguaje de este puteo. Por eso mismo y como soy consciente explicaré algunos términos:
*Chupa pene: persona que realiza fellatio. En norma inculta/informal en Chile de usa para definir a una persona que adula a otros con más poder y/o dinero con fines desconocidos. En realidad nosotros usamos la frase chupa pico, pero la consideré demasiado vulgar y no está presente en mi vocabulario personal, por eso fue descartada.
*Broca cochi: En la jerga popular del COA (antiguamente código carcelario) se tiende a invertir las palabras o frases, por ejemplo en vez de decir viento se dirá to-vien. Así entonces, tenemos la frase cabro chico que se usa para referirse a niños o niñas pequeñas, e invertida es broca cochi. Maravillosa construcción lingüística que debemos agradecer a los delincuentes nacionales y que han convertido en una práctica extendida incluso más allá de las paredes frías y húmedas de las mazmorras.
*Blá: Término que acuño dentro de mi vocabulario personal cuando me da flojera enumerar cosas y terminarlas con el siempre correcto y culto/formal "etcétera".
*@: Género lingüístico indeterminado.
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