lunes, 21 de enero de 2013

Poema

He sido humillado por la red de tus mentiras
y tú con tu frialdad has borrado todo rastro de mi cariño.
En tu interior estás vacía; sólo hay cenizas de algo,
algo que pudo ser un alma en mejores circunstancias,
bajo otro cielo menos oscuro y sucio.

Te crees descendiente de Afrodita y crees,
erróneamente, que podrías bañar tu cuerpo
en las sales marinas y así gobernar sobre todas las almas,
mas yo te digo desde esta orilla de mi volcán interior
¡El amor no puede vivir donde no hay confianza!

Tu equivocación es tener un alma de piedra
y creer que conquistará tu belleza de hielo
hasta la más pura de las almas
pero desde mi trono infernal te condeno

¡Aférrate al más vil y pedante de los guerreros
y deja que tu frágil figura,
arrebatada de la seguridad y calma del Olimpo,
se arrastre por siglos entre las cenizas de mi lava ardiente
 atada al carro de las victorias más triviales!

Mientras, mi alma herida se hundirá en su ira
y tú seguirás el sendero que te lleva a la ruina.

No hay comentarios:

Publicar un comentario