Soy el poeta de la muerte
que arrastró consigo toda la maldad
Mi alma condenada se revuelca
suplicando más dolor
porque las cosas del universo
no están hechas para mí
y yo no estoy hecho para ellas
Piso todo lo que se pone ante mi camino
haciendo crujir bajo mis pasos
todos los miembros de la Tierra
Avasallando y arrasando con todo
como si el compás del tiempo
me arrastrara sin piedad hacia el fin
La belleza huye de mi destino
para endurecer más mis miembros
mis agónicos movimientos son
apenas perceptibles
ante la fugacidad
Escupo sangre con cada sílaba
sangro líquido helado
y me quemo en la hoguera
de mi pecado.
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